pan y cereales entorno a la frase gluten free

El regreso de la Feria BCN Gluten Free

22-julio-2019

La celiaquía se define como una reacción del organismo a la ingesta de gluten, cuya causa aún es desconocida, y con una ocurrencia que se ha quintuplicado a nivel mundial durante los últimos 25 años.

Llevar una dieta celíaca no es una moda, es una realidad que afecta a unas 500.000 personas y va en aumento. La celiaquía se define como una reacción del organismo a la ingesta de gluten, cuya causa aún es desconocida, y con una ocurrencia que se ha quintuplicado a nivel mundial durante los últimos 25 años. El único tratamiento eficaz, hasta ahora conocido, es la dieta libre de gluten de por vida; lo cual acarrea una serie de problemas e inconvenientes que se mencionarán en este post. Además, a la cifra de 500.000 celíacos se debe añadir aquellos que son sensibles al gluten, es decir, personas que no están diagnosticadas como celíacas pero que manifiestan síntomas similares de la enfermedad al comer productos con gluten, sin ser alérgicas. Este problema es 10 veces superior al de la celiaquía, por lo que el número de personas que no puede consumir gluten y lleva una dieta libre de él, ascendería a los 4 millones.

Por este motivo, después de tres largos años sin celebrarse, ha vuelto a Barcelona la Feria BCN Gluten Free gracias al enorme impulso y esfuerzo del grupo empresarial Atypical, que la organiza con la colaboración de la Asociación de Celíacos de Cataluña y la Asociación de Intolerantes a la Lactosa de España. Ha tenido lugar los días 28, 29 y 30 de junio en La Farga de l’Hospitalet (Barcelona) y ha batido su récord de asistencia juntando a más de 100.000 personas.

¿Qué problemas surgen para los celíacos?

Tres de los temas más tratados y visibilizados de la BCN Gluten Free fueron los principales inconvenientes que tienen las personas que llevan una dieta libre de gluten.

  • Aquellos que no pueden ingerir gluten dedican más del triple de tiempo en hacer la compra. Esto se debe a que deben de leer la lista de ingredientes completa de cada alimento que decidan comprar para cerciorarse de que no contiene gluten, ni trazas de este. Los sellos juegan un papel clave en este asunto, pero aún son muchos los alimentos y empresas que no los incluyen en su packaging o no hacen un buen uso del mismo. De media, una persona sin intolerancias dedica unos 60 minutos a hacer la compra, mientras que una con celiaquía pasa 180 minutos haciendo la misma compra.
  • El gasto en la cesta de la compra de estos es un 260% superior al de la población sin alergias, ya que los productos sin gluten son muchos más caros que aquellos que lo contienen debido a que el trigo es más barato que otro tipo de cereales y harinas. En concreto, dedican 900 euros anuales más que el resto a su compra de alimentación.
  • Invierten mucho más tiempo en buscar supermercados donde poder hacer la compra o restaurantes a los que poder ir sin sobresaltos. Esto es una realidad en el día a día de cualquiera de estos 4 millones de personas, no pueden ir a cualquier supermercado de conveniencia porque puede que no tengan una sección de productos sin gluten o, incluso, no dispongan de esos productos. Por ello, deben dedicar tiempo en buscar los más adecuados y surtidos, así como para desplazarse a ellos para abastecer sus despensas. Tampoco pueden improvisar a la hora de ir a un restaurante o tomar un desayuno. Aunque ya son muchos los que disponen de platos sin gluten, aún no pueden dejar en las manos del azar la decisión de donde comer pues aún la población no está demasiado concienciada con la celiaquía. ¿Dónde habéis visto que dispongan de pan sin gluten para el desayuno? Pocos son los sitios que se preocupan de tener este tipo de alimentos en su carta.
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